Inicio » General » ¿Qué te pasa, pequeñín? Manual para interpretar su llanto

¿Qué te pasa, pequeñín? Manual para interpretar su llanto

llanto-bebeCuando tu bebé llora desconsoladamente, se te rompe el corazón y no sabes qué hacer, pero debes saber que en la mayoría de los casos la explicación es muy sencilla.

 

Todos sabemos que los recién nacidos lloran (¡y mucho!),  pero intenta ponerte en su lugar. Acaba de salir de un entorno, calecido y confortable, tu útero, para entrar en un mundo extraño y sobrecogedor para él, y el llanto es su única forma de comunicarse contigo. Después de unas semanas con tu pequeño, sabrás por qué llora y qué necesita, y también te darás cuenta de que su llanto no siempre quiere decir que algo vaya mal.

 

«Tengo hambre» Es la causa más probable de llanto en un bebé, así que descarta esta posibilidad antes de buscar otra causa. Al principio, tendrás que alimentarle cada poco tiempo, porque necesita muchos nutrientes, y esto no te dejará tiempo para otra cosa. Ten en cuenta que la leche materna se digiere con más facilidad que la leche de sustitución.

 

«Tengo cacotas» A nadie le gusta revolcarse a, en su propias deposiciones  y tu bebé no es una excepción. Quizá llore porque se Y sienta incómodo; así que, si no tiene hambre, la segunda causa más probable de llanto suele ser ésta, aunque los pañales modernos mantienen la humedad alejada de la piel con más efectividad y durante más tiempo que los de antes. Para evitar la erupción del pañal, intenta cambiárselo cada tres horas, y si se ha hecho caquitas, hazlo inmediatamente. Lo ideal es dejarle sin él puesto durante unos minutos para que se airee.

 

«No puedo dormir» Si se frota los ojos y bosteza mientras llora, es que quiere echar una siestecita, así que túmbale en un lugar tranquilo y oscuro. Un recién nacido necesita dormir unas 17 horas al día, y, por lo general, cuando lleva una hora despierto ya está cansado. Por eso, debes asegurarte de que está tranquilo, aunque no se duerma, ya que mucho ajetreo 0 movimiento podría sobre estimularle o agotarle. Si no se tranquiliza, siéntale en tu regazo y acúnale suavemente. Un paseo en el coche 0 en la sillita le puede ayudar también a conciliar el sueño.

 

«Tengo gases» Si ha tragado aire mientras comía, es probable que le moleste. Póntelo al hombro y dale unas palmaditas en la espalda unos 10 minutos hasta que expulse el aire. Si llora durante horas y dobla sus piernas sobre el estómago, puede sufrir el cólico del lactante (ver reportaje).

 

«¡Quiero tranquilidad!» Puede que su llanto se deba a que quiere unos momentos de paz y tranquilidad. Demasiado ruido y actividad le crean ansiedad, así que intenta que se relaje; pero no I le cojas en brazos 0 le acunes porque puede excitarse más y necesita tranquilidad. Puedes dejarle en su cuna para que se relaje.

 

«¡Me aburro!» Pero un recién nacido también puede aburrirse si no le estimulas lo suficiente. Los móviles, los juguetes I ü’ tu atención le ayudarán I a distraerse. Quizás no te l des cuenta, pero tu bebé escucha y aprende en todo momento. Si té no puedes jugar con él, llévatelo con su hamaquita por toda la casa para que siempre te tenga a la vista.

 

«Ajusta el termostatos’ Si tiene mucho calor 0 mucho frío, se sentirá incómodo y llorará. Si suda (compruébalo acariciándole la nuca 0 el pecho), quítale una prenda 0 la manta de la cuna. Si tiene frío asegurare de que está bien arropado, que no haya corrientes de aire o que la temperatura de la habitación es la adecuada (aproximadamente 18°).

 

Dame mimos!  Si tu hijo no llora por ninguna de las causas anteriores, quizá lo que necesite sea un poco de cariño y atención. A todos los bebés les encanta estar cerca de sus madres, y lloran cuando no están en brazos, pero no debes cogerle cada dos por tres porque lo malacostumbras: prueba a sentarle en un balancín o ponértelo en la mochila portabebés.

 

«¡Estoy malito!» El llanto puede ser indicativo de que tu bebé no se encuentra bien, sobre todo si es un llanto prolongado y has descartado cualquier otra causa. Si crees que le duele algo o está malito, llévale al pediatra.

 

«¡Que me estresas!» Los bebés son muy sensibles al estado de ánimo de sus madres, si estás preocupada, nerviosa 0 estresada, puede sentirse igual que tu. Intenta calmarte, y si estás cansada e irritable, échate un rato cuando él lo haga o, si puedes, déjale con alguien y sal a pasear 0 a visitar a una amiga tú sola.