Artículos: embarazo y maternidad

Artículos interesante para la mamá embarazada: embarazo, maternidad y bebé

Si ha llegado el momento de que tu hijo coma puré de verduras, éstas son las más recomendables para empezar:

niño comiendoPatata: Son el principal ingrediente por varias razones: resultan muy fáciles de digerir y le dan un sabor dulzón, el que los bebés siempre prefieren. Al limpiarlas y retirar la piel, no olvides eliminar las partes verdes, que son tóxicas.

Calabacín: Es más suave y menos calórico que la patata. Utilizalo para dar una textura más cremosa a los purés. No olvides retirar las semillas, que son indigestas. En tiempos de calabaza, altérnalo con esta hortaliza. Así harás un puré más sabroso y a él le encantará su color anaranjado.

Zanahoria: Además de la nota de color, aporta provitamina A y potasio, y también un sabor dulce. Elígelas tiernas y ráspalas, en vez de pelarlas, ya que justo bajo la piel se esconden sus valiosas vitaminas.

Puerro: Su sabor es algo fuerte -aunque no tanto como el la cebolla, y por ello es preferible que para suavizarlo, utilices sólo la parte blanca, que también es la más tierna.

Acelga: Elige las de tallos tiernos y retira bien las fibras de las pencas. Para habituar a tu hijo a su peculiar sabor, no las tritures las primeras veces con el resto de las verduras. Puedes sustituirlas por hojas de lechuga, que son más suaves.

Judía verde: Incorpórala en último lugar y elige las de semilla pequeña.

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Puedes poner una cuchara de oliva virgen en los purés justo antes de triturarlos. Aunque no es necesario, pues la leche materna y las  fórmulas de continuación ya contienen los ácidos grasos que el organismo precisa.

Pero puedes ponerlo sin problemas, el bebé lo notará más sabroso

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La fruta ha de ofrecerse cruda, que es como conserva las vitaminas; madura, para que no le resulte ácida, sino suave y dulce y de fácil digestión; y a temperatura ambiente, que es la que más le agrada (si no te ha dado tiempo a sacar las piezas de la nevera un rato antes de prepararla, puedes templarla introduciendo un tarro con la papilla en un recipiente con agua muy caliente).

Comienza por una sola variedad; por ejemplo, pera o manzana. Tritúrala en la batidora y añade un poco de la leche que toma habitualmente -tu pecho o la fórmula de continuación-. Dale a probar unas cucharaditas después de la toma de pecho o biberón. En los próximos días podrás ir introduciendo, una a una, otras variedades, espesando la papilla y ofreciéndole cada vez más cantidad. A medida que la consistencia de la papilla aumente sustituye la leche por zumo de naranja y dásela con cuchara. Incorpora el plátano en último lugar. Las fresas, el melocotón y el ladi son las frutas más alergénicas y no deben darse antes de los dos años.

En torno a los 6 meses, tu bebé se lanza también, el mundo  de los alimentos. Le llaman la atención los colores, la manera en que vosotros bebe-alimentacioncoméis; Se sostiene sentado en su trona e intentar alcanzarlos con las manos. A veces hace sus primeros ensayos masticando el chupete o la tetina del biberón. La leche ya no cubre por sí sola las enormes demandas de energía y nutrientes de un pequeño  terremoto que crece muy deprisa. Fíjate cuántas señales. No cabe duda de que el momento de diversificar su dieta ha llegado, naturalmente.

Los comités de expertos de la FAO/OMS, la de Pediatría y la Sociedad europea de gastroenterología y Nutrición recomiendan comenzar a introducir alimentos distintos de la leche a los bebés entre los  4 y los 6 meses y, preferiblemente, no dar ningún alimento distinto de  la leche materna antes de los 6.