
Todos los recién nacidos lloran al menos de una a tres horas al día. Puede resultar difícil saber qué le sucede, pero con el paso del tiempo aprenderás a distinguir las necesidades de tu hijo. Lo más seguro es que se trate de siguientes causas:
· Hambre. Ofrécele el pecho o si no lo toma, el biberón. Si tiene hambre comerá y si no, tal vez quiera estar a tu lado.
. Incomodidad. Cámbiale de pañal, y asegúrate de que la ropa que lleva puesta no le irrita. Si son gases, ayúdale a eructar sujetándole derecho y tirando de la barbilla hacia arriba.
· Soledad. Puedes darle muchos abrazos y mimos (tranquila, no se malcriará)
· Temperatura. La habitación del cebé debe estar a unos 21-22°C de día y unos 18°C de noche.
· Cansancio. Si ha sido sobre estimulado por ejemplo si habéis recibido muchas visitas, llévatelo a un sitio tranquilo. A los bebés les gusta que les acunen cuando sienten desorientados.
. Enfermedad. Si el llanto parece más urgente delo normal o más agudo, si está sustituido inusualmente decaído o tiene una erupción o está muy caliente, puede estar enfermo.

1. Elige una leche de sustitución adecuada. Si alguna no le sienta bien, consulta al pediatra.
2. Hazte con un buen equipo. Necesitarás al menos seis biberones y tetinas y un cepillo.
3. El equipo de alimentación tiene que estar limpio. Esterilízalo siempre muy bien.
4. Sigue las instrucciones del fabricante para preparar el biberón
1. Cuida la postura: el bebé frente a ti, con la boca muy bien abierta, cogiendo pezón y areola.
2. Ponte en un lugar cómodo y tranquilo. Mantén la espalda recta y ten agua a mano.
3. No te preocupes de si tendrás suficiente leche.
4. Si mama a demanda, producirás la que necesite.
5. Si te salen Agrietas, revisa si la postura es correcta. Si no la corriges, éstas no cederán.
Parece que fuera algo completamente natural, pero dar el pecho requiere un poco de preparación. La mejor estrategia es asesorarte por parte de expertos, así que no faltes a tus clases de preparación al parto y pregunta a la matrona o a alguna asesora en lactancia siempre que tengas dudas.
Se recomienda empezar a dar el pecho tan pronto como se pueda después del parto: el reflejo de succión es más fuerte durante las primeras horas, y probablemente tu bebé se enganche correctamente a él si lo dejan encima de ti sin separaros.
Tras estas primeras horas en las que el recién nacido está más alerta, entra en un periodo de somnolencia en el que es más difícil que se coja bien al pecho y que muestre interés por mamar. Otra ventaja importante de ponerlo cuanto antes al pecho es que así se favorece la subida de la leche de un modo más gradual para ti.
Tu bebé es quien mejor te dirá si tiene hambre, así que sigue sus demandas; cuando lo alimentes no mires el reloj; no es bueno limitar las tomas cada tres horas. El niño debería tomar el pecho más frecuentemente en sus primeras semanas de vida; así tendrás tanta leche comodín necesite.
Tu nueva vida como madre te resultará de todo menos sencilla. ¿Cómo conseguir “sobrevivir” a esas primeras semanas con tu recién nacido?
La maternidad pone tu mundo patas arriba. Y, aunque se supone que es el momento más feliz de tu vida, las primeras semanas suelen ser duras e inciertas. Como los niños no vienen con un manual de instrucciones bajo el brazo, aquí tienes una pequeña gula de supervivencia para tu estreno como madre.
¡QUÉ ASPECTO MAS RARO!
Esperabas encontrarte con un bebé sonrosado y muy formado, pero en realidad tiene una apariencia un poco extraña. Echas un vistazo a los otros bebés y son igual de Raros.
¿Qué ocurre?
- Cabeza. Todas las cabezas de los recién nacidos son largas y estrechas porque han tenido que acomodarse al canal de parto. Si además se han utilizado fórceps, puede que la tenga algo erosionada, pero se curará en pocos días. Los partos con ventosa pueden hacer que el bebé nazca con la cabeza alargada, en forma de cono: su aspecto es extraño, pero se corrige por sí mismo.
· Cordón umbilical. A finales de la primera semana se secará. Hasta entonces, lo único que debes hacer es mantener limpia y seca la zona.
- Ojos. Casi todos los bebés occidentales tienen los ojos de color azul o gris pizarra al principio. Los bebés negros o asiáticos nacen con los ojos marrones.
- Ictericia (color amarillo). Se debe a una sustancia presente en la sangre, llamada bilirrubina. Por lo general desaparece a los 10 días, pero si persiste necesitará terapia de luz.
- Costra láctea. Se debe a la superproducción de aceites naturales de la piel, ocasionando la aparición de unas escamas 0 granitos de color amarillo en su cabecita. Dale un masaje con un poco de aceite de oliva y déjalo actuar toda la noche para eliminarlo a la mañana siguiente con un poco de champú.
No debes quitarle las escamase “granitos ya que podrías hacer y provocarle una infección.
· Piel. La piel del recién nacido ser de color rojo sonrosado porque es tan fina que puedes percibir los vasos sanguíneos por debajo. Su aspecto es seco y quizá se pele durante lo primeros días, sobre todo si nace después de salir de cuentas, por eso es bueno que le des un masaje con crema hidratante. Evita usar geles agresivos o muy fuertes y vístelo siempre con ropa que sea cien por cien de algodón.
· Milla. Son unos pequeños blanquecinos causados por las hormonas del embarazo, que se deja cuerpo del bebé. No intentes ni apretarlos; desaparecerán por sí solos a las pocas semanas.
· Erupción del pañal. Por el la orina y de la caquita puede zona del pañal. Para prevenirlo, cámbiale el pañal con regularidad, siempre que notes que está mojado. Si le dejas un rato sin el pañal, también conseguirás evitar la erupción y se curará mejor en el caso de que ya la tenga.