may
9
2009

Cada zona del cuerpo del bebé tiene una sensibilidad distinta y, por tanto, reacciona de forma diferente. En general, tras la toma de contacto y el primer movimiento global, empezaremos por darle masaje en las piernas, que es donde mejor lo tolera. En el caso de que le hayan puesto una vacuna o tenga una erupción, evitaremos la zona afectada.
- Piernas: Activa la circulación sanguínea, mejora el tono muscular y ayuda al bebé a relajarse. Le prepara para el gateo y la marcha en posición erguida.
- Caderas: Potencia la elasticidad natural de la articulación, facilita la movilidad y la estabilidad, mejora el tono muscular, relaja los glúteos.