La apnea es, afortunadamente, un problema de salud bastante infrecuente en los bebés. Y también afortunadamente, en la mayoría de los casos se resuelve de forma espontánea. No obstante, el control médico es clave para evitar complicaciones.
La apnea se define como un episodio de ausencia de flujo respiratorio. En los niños en edad preescolar, la causa más frecuente de este trastorno respiratorio es el Síndrome de Apnea Hipopnea de Sueño (SAOS), una patología que se caracteriza por una obstrucción parcial prolongada de la vía aérea superior y/o obstrucción intermitente completa, que interrumpe la ventilación normal durante el sueño y los parones normales del mismo.
Sin embargo, como explica la doctora Francisca Romero, médico adjunto de la Sección de Neumologia Pediátrica del Hospital Niño Jesús, de Madrid, las causas de este trastorno respiratorio I entre los lactantes son bien diferentes. ¿Y por qué se produce la apnea en niños tan pequeños? Pues, sobre todo, por la inmadurez del área del cerebro que controla la respiración. Así ocurre en algunos casos de prematuridad, aunque el riesgo varía en función de la edad gestacional al nacimiento. Cuanto más prematuro es el bebé, más posibilidades tiene de padecer apnea, añade esta especialista del Hospital Niño Jesús. Seguir leyendo »