Artículos: embarazo y maternidad

Artículos interesante para la mamá embarazada: embarazo, maternidad y bebé

sillaauto_bebesitLa silla para auto Bebesit tiene arnes de 5 puntas para la seguridad del bebé, y cuenta con un protector de arnes de entrepiernas.

Asimismo, esta silla tiene 4 posiciones de reclinado y un tapiz removible para su lavado. Puede ser usada por los niños recien nacidos hasta los 4 años de edad. El peso ideal del bebé debe ser entre 2,5 kilos a 18 kilos.

Además, Bebesit tiene 4 posiciones de reclinado y es convertible, lo cual lo hace más práctico para la comodidad del bebé y de la madre.

Circulan de boca en boca como antiguas leyendas urbanas. «Si bebes mas leche, produces más leche». «Si bebes cerveza, tienes más leche», «La leche aguada no es buena para el bebé». Olvídate de todos ellos, pues tienen poco o nada de cierto.

* Todas las mujeres pueden amamantar, aunque tengan el pecho pequeño o su bebé haya nacido por cesárea.

* Tener mucha leche no es cuestión de herencia. Poner al niño a mamar a menudo sí te ayudará a producir más leche.

* No es necesario vaciar los dos pechos por completo en cada toma. Seguir leyendo »

Conseguiste olvidarte de esos pequeños vicios durante el embarazo sólo para proteger a tu bebé. Sigue cuidándote durante la lactancia y cuidándolo.

El café y las bebidas estimulantes. Si tomas más de dos bebidas con cafeína diarias, éstas pueden afectar al sistema nervioso del niño, que se mostrará irritable y podría padecer trastornos del sueño. Si puedes, prescinde de ellas.

Tabaco. Las sustancias tóxicas que contienen los cigarros son capaces de alterar el olor y sabor de tu leche. Además, inhiben la liberación de prolactina, la hormona que se encarga de mantener la lactancia. El consumo de tabaco se relaciona con escaso aumento de peso del niño y mayor propensión 3 padecer cólicos. Si no logras dejarlo, reduce el consumo y evítalo en las dos horas anteriores a la toma.

Alcohol. A1 igual que con las bebidas estimulantes, tu bebe estará más irritable y tendrá menos apetito si tú bebes, ya que el alcohol alcanza la misma concentración en tu sangre que en la leche. No está mal que tomes una cerveza de vez en cuando o media copa de vino, pero siempre inmediatamente después de amamantar.

A partir de esa primera toma de contacto, el resto deben producirse cuando tu hijo lo pida, es decir, a demanda. Te será más fácil satisfacer sus necesidades alimenticias si lo tienes cerca día y noche.

En la Maternidad, intenta que no se lleven al niño al nido, donde podrían darle algún biberón de ayuda, y en casa coloca su moisés en vuestra habitación las primeras set as. Cada bebé es diferente y no todos siguen un patrón fijo en sus tomas, así que no te obsesiones mirando el reloj constantemente para comprobar cuánto tiempo ha pasado desde la última. Míralo sólo para comprobar si han pasado más de 4 horas entre tomas y tu hijo es tan tranquilo que no se despereza ni para comer.

lactancia

Eso si, como indicación general, durante las primeras semanas debería comer entre 8 y 10 veces al día, estableciendo él los intervalos.

Además, las tomas nocturnas son imprescindibles para que la producción láctea se mantenga. Es normal que el niño quiera mamar dos, tres o cinco veces durante la noche.

Si tienes la cuna cerca, te ahorrarás un montón de paseos. Si te decantas por el colecho, asegúrate de que tu colchón es firme y no uses edredones ni mantas para arroparos

Amamantar a tu pequeño no es sólo una muestra de amor hacia él. No sólo le protege contra infecciones y le ayuda a crecer. También es bueno para ti.

Te ayudará a recuperarte antes del parto, pues, con la succión, se libera oxitocina, que estimula las contracciones del útero, facilitando que recupere más rápidamente su tamaño inicial, y colapsa los vasos sanguíneos sangrantes dejados por la placenta al desprenderse; disminuye el riesgo de que padezcas depresión posparto; hace que pierdas de forma más sencilla el peso que ganaste durante los nueve meses de embarazo y, según recientes estudios, previene la aparición de cáncer de mama y ovario y la osteoporosis.

Para él, es la mejor leche porque contiene todos los nutrientes que necesita, en la cantidad y proporción adecuada al tamaño de su estómago. Además, tiene propiedades inmunológicas y de defensa y ayuda a prevenir enfermedades en edad adulta como el asma, alergias, la obesidad o la diabetes.

1.       En sus primeras 24 horas de vida, ponle a mamar con frecuencia, para que tome el calostro y se prepare la subida de la leche.

2.      Coloca tu bebé de forma  correcta en cada toma.

3.       Juntos día y noche. Ten a tu  hijo cerca para darle de mamar siempre que lo necesite.

4.      La  lactancia debe ser a demanda y comenzar en las dos primeras horas tras el parto.

5.      Deja  que mame todo el tiempo que desee, no controles cuanto está agarrado al pecho.

6.       Asegúrate de que vacía el pecho completamente antes de ofrecerle el otro.

7.      No te des biberones de ayuda ni chupetes mientras la lactancia no esté bien establecida.

8.       Cuida tu alimentación y procura descansar todo lo que puedas.

9.       si te surgen dudas, busca asesoramiento. En España hay muchas asociaciones de apoyo a la lactancia materna! formadas por especialistas, que aportarán soluciones a tus problemas.

10.   Confía en ti misma y en tu capacidad para alimentar a tu hijo.

No es lo más aconsejable; los expertos insisten en los beneficios de hacer al menos cuatro comidas diarias. Pero si un día no ha habido tiempo para merendar y no queremos hacer esperar a los niños hasta la hora de la cena, se puede recurrir a esta fórmula tan socorrida. La merienda-cena debe incluir proteínas (algo de carne, pescado, huevo 0 lácteos), hidratos de carbono (pan, pasta o arroz), además de verdura (una ensalada) y fruta.

bebé comiendoUn estudio reciente ha investigado la posible relación entre la grasa que toman los bebés de entre seis y 12 meses, y sus niveles de colesterol.

Tras analizar los resultados, se observó que la cantidad de grasa no influía en los niveles de colesterol, pero sí el tipo de grasa. Los bebés que tomaron más grasa saturada a través de alimentos presentaron mayores niveles en sangre del llamado colesterol “malo” . Así, los autores del estudio indican que los niños deberían tomar menos grasa saturada. Como ésta proviene principalmente de alimentos de origen animal, las conclusiones indican que los bebés europeos deberían consumir menos alimentos de origen animal.

1. Familiarízalo con ellas. Cuanto más cotidianos le resulten estos alimentos, menos recelos mostrará a la hora de comerlos. Una buena idea es ir con él al mercado, para que vea la gran variedad de opciones que existen. Otra estrategia muy efectiva es implicarle en la preparación.

2. Saca partido al color. Una de las bazas que tienen estos alimentos es la variedad de colores y texturas, así que puedes utilizarlas a tu favor incluyéndola como un juego. Ahí van algunas ideas: reproducir en el papel los tonos de la piel del calabacín o el brillo de las manzanas; animarle a comparar las diferentes texturas del pepino, el tomate y la patata, por ejemplo…

3. Atrévete con otras versiones. La ensalada o un plato de acelgas producen un rechazo casi inmediato en los más pequeños, así que hay que agudizar el ingenio. Las verduras asadas, por ejemplo, hacen que estos alimentos sepan más sabrosos, además de ofrecer la posibilidad de preparaciones curiosas y atractivas, como el papillote (envolver los ingredientes formando un pañete bien cerrado y cocerlos a temperatura media). El rito de descubrir la sorpresa que hay dentro del envoltorio les predispone a consumirla.

4. Variación de formas. Utiliza los moldes para hacer galletas o los específicos para dar forma a las frutas y verduras y atrévete a elaborar casitas y soles de calabaza, corazones de manzana, flores de alcachofa…

5. Operación camuflaje. Los purés, las cremas y los pasteles son las mejores opciones para colarles la verdura sin que se den cuenta. Añadirles suplementos del tipo picatostes o queso rallado consigue disuadir a los más reticentes. La bechamel (mejor casera) es un envoltorio estrella.

6. Mejoras en la cena. Por regla general, los menús escolares suelen ser bastante básicos en lo que a la introducción de verduras se refiere, así que el mejor momento para of recerlas a los niños de forma creativa es la cena, siendo muy importante que ésta se haga en familia.

comer con cucharaAl principio, tendrás que darle tú la comida con la cuchara. Si el bebé se muestra reticente, no lo obligues, vuelve a intentarlo al cabo de unos días. Para que se familiarice con este objeto, dale una cuchara de plástico. Déjelo jugar con ella fuera de las comidas y cuando le des de comer. Permítele coger trocitos de comida con los dedos.

Un día, el niño querrá comer sujetando él mismo la cuchara. Ponle una servilleta o un babero de gran tamaño. Para los primeros intentos, dale una cuchara pequeña y un puré muy consistente. Ensuciará la mesita, se manchará la cara, pero es un buen comienzo. Aprender a usar correctamente la cuchara para comer no es nada sencillo. ¡Ten paciencia!