La sed es el mejor indicador de nuestras necesidades de líquido. Déjate guiar por ella.
Todos sabemos que el agua es muy importante para nuestra supervivencia. Mientras que podemos pasar días sin comer, aguantar sin agua supone una muerte segura. Aproxirnadamente la mitad del peso de nuestro cuerpo es agua, de ahí su importancia.
El porcentaje de agua corporal aumenta en el embarazo. Sólo el líquido amniótico, que rodea al bebé y lo protege mientras crece dentro del útero, supone casi un litro. Pero paralelamente al aumento de agua corporal, también crece nuestra sabiamente «diseñada» sensación de sed. Asá lo normal es que toda mujer embarazada que responda a las señales de su organismo respecto a la sed no tenga ningún problema con la ingesta de agua. Seguir leyendo »
Una de las preocupaciones más frecuentes de las madres recientes es si tendrán leche suficiente para amamantar a su bebé, temor que se acrecienta si se trata de gemelos. Pero es totalmente posible dar el pecho, e incluso de forma exclusiva, a dos niños. ¿Quieres saber el secreto? Te lo contamos.
Los nacimientos de gemelos se han multiplicado | en los últimos años debido, en gran parte, a los tratamientos de reproducción asistida. En la mayoría de estos casos se trata de niños prematuros, de bajo peso, para los que la lactancia materna es más beneficiosa si cabe. Te damos todas las claves para organizarte con la ayuda de Gema Cárcamo, presidenta de Multilactancia-Lactancia Materna y que, además, cuenta con una gran experiencia personal en el tema, pues es madre de gemelos a los que ha amamantado.
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El pescado azul es más difícil de digerir que el blanco pero más rico en omega 3, un ácido beneficioso para la salud del niño. Averigua cuándo y cómo debes incluirlo en su dieta.
El pescado es, prácticamente, la única fuente de ácidos grasos esenciales de la dieta. Se llaman esenciales porque el organismo es incapaz de elaborarlos, por lo que ha de obtenerlos de los alimentos. Además, uno de ellos, el conocido omega 3, resulta muy beneficioso para nuestra salud, pues actúa reduciendo los niveles en la sangre del llamado “colesterol malo” (LDL) y aumentando ligeramente los del HDL o “colesterol bueno”.
Para cuidar el corazón y prevenir enfermedades cardiovasculares en la edad adulta, los expertos aconsejan incluir pescado azul en el menú una o dos veces por semana. Además de proteger de las enfermedades cardiovascular, los omega 3 desempeñan un importante papel en el crecimiento desarrollo de los tejidos neuronales, concretamente, de las neuronas implicadas en el aprendizaje y la agudeza visual. A partir del año, puedes comenzar a añadir pescado blanco al menú de tu hijo. El azul, por ser más graso, resulta más difícil de digerir y deberás esperar hasta los 2 años.
La preparación de los potitos infantiles es semejante a la que se puede realizar en la cocina pero, lógicamente, en grandes cantidades. Una vez efectuada una adecuada selección de los distintos ingredientes, se procede a su cocción controlada para evitar al máximo la pérdida de los elementos nutritivos más sensibles a la acción del calor, como las proteínas y las vitaminas. A continuación se procede a la homogeneización, donde se trituran las sustancias fibrosas presentes en los alimentos que podrían resultar indigestas para el bebé.
El envasado se realiza mediante técnicas precisas que permiten una adecuada dosificación e inmediatamente se efectúa una esterilización de las variedades de carnes, pescados y verduras, a fin de garantizar su conservación, sin necesidad de añadir conservantes. Las variedades de frutas, debido a su acidez, tan sólo se pasteurizan para conseguir una buena conservación.
Recientemente, se ha incorporado al mercado una nueva gama de tarrinas que se caracteriza porque los ingredientes se cocinan al vapor por separado y se someten a un breve tratamiento tipo UHT durante un tiempo muy corto para conservar mejor las propiedades de los alimentos. Así, se potencia el sabor natural de los ingredientes, o alcanzando una textura y color propios de un puré casero. Además, las propiedades nutritivas de los ingredientes se mantienen prácticamente intactas.
Las leches de continuación son adecuadas para la alimentación del lactante a partir de los 6 meses y constituyen el principal elemento líquido de una dieta progresivamente diversificada. Las leches de continuación están adaptadas a las nuevas necesidades del bebé, por lo que aportan los principios fundamentales para un crecimiento y un desarrollo óptimos en este periodo tan importante de la vida del bebe y se caracterizan por su contenido en los siguientes elementos nutritivos:
- Proteínas de la máxima calidad pero en la cantidad justa, necesarias para el desarrollo de los músculos.
- Grasas especialmente ricas en ácidos grasos esenciales, que el organismo no puede fabricar y que necesariamente deben ingerirse a través de los alimentos, indispensables para el correcto desarrollo de las células nerviosas y del cerebro.
- Hierro, elemento imprescindible para la formación de los glóbulos rojos de la sangre.
- Calcio, fundamental para el crecimiento de los huesos.
- Vitaminas, para fortalecer el organismo.
Además, hay algunas leches de continuación que también contienen bífidus naturales, como el Bifidobacterium lactis BL, que favorecen la digestión y protegen al bebé. Debido a sus especiales características, la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica recomienda que se administre como mínimo medio litro diario de las leches de continuación hasta cumplir un año por lo menos, siendo adecuado prolongarlas hasta los 3 años, como base de un plan de alimentación equilibrado. Asimismo, es conveniente que antes de la introducción de la leche de vaca, se le ofrezcan al bebé las leches de crecimiento, por estar más adaptadas que la leche de vaca a las necesidades de desarrollo y crecimiento del niño.
Si permites que tu hijo coma entre horas sin control, pueden originarse situaciones difíciles de manejar:

- Que se niegue a comer alimentos concretos puesto que valora más aquellos que come entre horas y sabe que se lo estáis permitiendo.
- Que no quiera comer a sus horas si no sabéis que pica entre horas, lo que os genera una gran angustia, ya que interpretáis que vuestro hijo sufre de inapetencia o que le falta apetito.
- Que coma más de lo que su organismo necesita, lo que le puede ocasionar exceso de peso y otros trastornos de salud, según sean en su conjunto sus hábitos de alimentación y estilo de vida, pudiendo llegar a ser un niño o una niña obesa, si no adoptáis las medidas adecuadas.
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Todas estas situaciones están provocadas por un proceso de aprendizaje inadecuado en cuanto a hábitos alimentarios y necesitan de especial atención por parte de los padres y, en ocasiones, del asesoramiento de especialistas experimentados.