Artículos: embarazo y maternidad

Artículos interesante para la mamá embarazada: embarazo, maternidad y bebé

Células madre¿Sabías que el cordón umbilical contiene un tipo de células muy especiales, capaces de regenerarse y de convertirse en cualquier tipo de célula? Son las células madre de las que seguro habrás oido hablar más de una vez.

A simple vista el término células madre puede parecer algo de ciencia ficción, asociada como está muchas veces a investigaciones dudosas o incluso peligrosas, pero nada más alejado de la realidad. Las células madre se hallan en la sangre del cordón umbilical, un elemento que hasta hace poco se desechaba en el momento del parto. Por lo tanto, no te preocupes, no supone ningún daño ni para ti ni para tu bebé. Al contrario, puede aportale muchos beneficios.

La sangre del cordón umbilical, una vez extraída, se almacena congelada en alguno de los bancos de cordón umbilical, o se dona a un banco de cordón público. Así, si más adelante el propio bebé, o alguna persona compatible, necesita tratamiento, podrá utilizar las células madre del cordón umbilical para tratarse.

Si estás planteándote guardar el cordón umbilical te recomiendo que visites la web SobreCélulasMadre.com y te informes de todos los beneficios que las células madre del cordón umbilical pueden aportar.

+ info sobre celulas de cordon  SobreCélulasMadre.com

parto

Probablemente no encuentres los consejos más útiles sobre el día del parto en los libros o en Internet. Por eso, hemos preguntado a verdaderas expertas, las mamás que ya han pasado por ese duro momento. Son ellas las que te aconsejan.

  1. Para tener un contacto piel contra piel con tu bebé, ponte un camisón que se pueda abrir por delante el día del parto. Yo me puse una camiseta tipo top y fue muy incómodo cuando quise coger a Adán cuando nació. ¡Acabaron por cortarme la camiseta

  2. Cuando empecé a sentir contracciones, me preparé un baño en casa para aliviar el dolor, pero no conseguí encontrarme a gusto en la bañera. Sin embargo, ponerme bajo una ducha caliente me hizo sentir mejor, sobre todo cuando mi pareja empezó a orientar el chorro de agua de la ducha hacia la parte inferior de mi espalda durante las contracciones.”

  3. Si sales de cuentas, recuerda que no tienen porqué provocarte el parto Ya habían pasado diez días de la fecha probable de parto y los médicos vigilaron el corazón de mi bebé a diario, para asegurarse de que todo iba bien. Finalmente, di a luz 13 días después de haber salido de cuentas y tuve un parto natural”.

  4. Olvidate de tus inhibiciones y haz ruido! Cuando me dejé llevar y empecé a gritar y llorar, me relajé porque, de repente, mi parto progresó muy rápido”. Seguir leyendo »

LA REFLEXOLOG A ES UNA TERAP A DE ACUPRESURA NATURAL Y RELAJANTE QUE PUEDE AYUDARTE A RESOLVER ALGUNOS El ECTOS SEGUNDARIOS DEL EMBARAZO Y, A MENUDO, AYUDA A REACTIVAR EL PARTO

Apúntate a la reflexología

reflexologia

Si arrastrar esta barriga que tienes a tu al rededor te está provocando dolores de espalda, o si simplemente te sientes estresada por el parto inminente, apúntate a la reflexiología.

Esta terapia de relajación utiliza los puntos de presión de tus pies y de tus manos para estimular los órganos de tu cuerpo , y ayudarte a resolver los síntomas constantes.

La reflexología es fantástica para aliviar numerosos problemas relacionados con el embarazo, como el dolor de espalda, la ciática o, simplemente, el estrés general. Muchas mujeres que se sienten desbordadas también prueban la reflexología para lograr un parto natural. Seguir leyendo »

Por la cantidad de regalos que recibirás y lo poco que dura la ropa de recién nacido, conviene  prever sólo lo esencial. En lo que se refiere a la canastilla, la lista de cimiento se puede reducir a lo siguiente:

* 6 bodis.

* 4 terséis.

* 3 camisas de basta.

* 5 polainas.

* 4 pilarnos.

* 4 nanitas.

* 2 gorros.

* 4 pares de patucos.

* 2 faldones o trajes completos.

* 4 pares de calcetines.

* 1 toquilla o arrullo.

* Unas manoplas.

* 1 buzo si nace en invierno.

Más información sobre Ropa de bebé.

Cada uno de los nacimientos de mis hijos me ha sorprendido enormemente. El embarazo de Javier estuvo repleto de historias mágicas de todas las mujeres de mi entorno que ya habían sido mames, lleno de sueños sobre cómo seria nuestra primera mirada. Pero cuando llegó el día, la magia no apareció. Visto en perspectiva, difícilmente podía mostrarse después de tantas horas de parto estacionado, con oxitocina, epidural y una cesárea de última hora, ya que Javier, tozudo desde el primer día, se resistía a nacer. Esa conexión tan esperada al fin llegó; fue una tarde en la que me desperté de la primera siesta que compartimos juntos, cinco días después. Cuando abrió sus grandes ojos, su presencia tan tranquila me cautivó, respiré hondo y me llenó de paz. Seguir leyendo »

A muchas nos aterroriza dar a luz y, en parte, no es de extrañar. Para empezar, todas conocemos a gente deseosa de explicarnos hasta el último detalle sobre sus interminables y angustiosos partos. Luego están las series de televisión, que nos muestran a parturientas histéricas pidiendo a gritos la epidural.  Es lógico que, a veces, pienses que dar a luz es como hacer paracaidismo pero”, sin paracaídas.

Y, sin embargo, es la experiencia más natural del mundo. Por supuesto, expulsar más de 3 kilos de bebé de tu cuerpo puede parecer una tarea algo forzada pero, créenos, tu cuerpo está hecho para dar a luz, sólo tienes que confiar en su sabiduría.

Es normal que a las madres primerizas les asuste el parto ya que es una experiencia totalmente desconocida para ellas, sobre todo les preocupa que sea algo doloroso y que el bebé no sufra. Sí que duele pero, en realidad, el riesgo está bastante controlado. De hecho, según el NICE (Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica de Reino unido), en las sociedades desarrolladas, la mortalidad infantil en el parto o en los días siguientes no supera el uno por mil,  dato que viene a confirmar que dar a luz nunca ha sido más seguro que en la actualidad. Claro que una mera cifra no evita que el parto siga generando temor.

Cuanto más sepas sobre lo que debes hacer y lo que puedes esperar, más segura te sentirás y más probable será que tu parto vaya bien.

Sigue nuestros consejos y aprenderás a liberarte de todos tus miedos.

1. Sé la primera de la clase

- Las clases de preparación al parto son un punto de partida ideal. Además de intercambiar experiencias con las compañeras, aprenderás en qué consiste el parto y de qué manera puedes contribuir a que sea una experiencia lo más positiva posible.

Entender que el útero es un gran músculo que necesita contraerse y relajarse para abrirse puede ayudarte a superar el miedo que sientes ante el partos.

Tu cuerpo está haciendo su trabajo y la ansiedad no hace más que interferir. Si sientes pánico, la adrenalina que generas puede reducir las contracciones. Relájate y conseguirás que tu cuerpo se sienta seguro y segregue la hormona oxitocina, necesaria para que las progresen.

Suena muy bien en teoría, pero ¿cómo conseguir relajarse en la vida real? Encontrando un método que te funcione. Las clases de preparación al parto y las nociones sobre el palito activo te ayudan a sopesar diferentes opciones desde aprender a utilizar un fitball o balón de parto hasta conocer los tipos de masaje que alivian el dolor, pasando por técnicas de yoga que fortalecerán tus músculos e incrementarán tu resistencia durante el parto.

El yoga te enseña a respirar de manera más efectiva para controlar el dolor y el miedo a través de la relajación.

Seguir leyendo »

Hay dos formas de hacer la intervención, aunque la más frecuente es la segunda, más estética.

  • Tradicional: El corte se realiza de arriba abajo, desde el obligo hacia el pubis. Queda una cicatriz muy fea y, de hecho, hoy sólo se práctica cuando es necesario realizar una cesárea con muchísima urgencia.
  • Segmentaria transversal de Pfannenstiel: Se sigue la línea del vello púbico, de forma que cuando éste crece la cicatriz queda escondida y no se nota.

¿Piensas en el parto y te echas a temblar? Relájate; tenemos las respuestas que buscas. Nos las ofrecen expertos y mamás que han pasado por ello.

Cómo sabrás que estás de parto? ¿Cuánto te dolerá? ¿Vivirás situaciones embarazosas al  empujar? Cuando se aproxima el día D, tu cabeza bulle con miles de preguntas diferentes. Por eso le hemos pedido a nuestros expertos y expertas mamás que contesten a las principales preguntas que te preocupan para que puedas tranquilizarte un poco…

¿Cómo sabré que estoy de parto?

El síntoma más indicativo son las contracciones. Al inicio del parto quizás sean dolorosas, pero irregulares, incluso puede que estés así varios días. No estarás de parto realmente hasta que tengas contracciones de unos 30 segundos cada 5 minutos (o cada 10 minutos si ya has tenido más hijos) durante una hora y media. Llegados a este punto, vete al hospital o llama a la matrona si piensas dar a luz en casa. También has de irte al hospital si rompes aguas, aunque no tengas contracciones, pues existe riesgo de infección, así que es necesario que el bebé no se demore mucho en nacer.

Seguir leyendo »

En España, entre el 20 y el 26 por ciento de los niños que nacen en los hospitales públicos es por cesárea y esta cifra puede ascender hasta el 35 por ciento en los privados. “Tenemos que intentar que el número de cesáreas sea inferior al 20 por ciento”. La razón de querer bajar esos datos es que la cesárea tiene sus inconvenientes:

· El bebé tiene una peor adaptación pulmonar porque en el parto vaginal la presión que ejercen las paredes del cuello uterino ayuda a la maduración del pulmón, lo que resulta beneficioso para el bebé.

· Para la madre, la recuperación es peor. La cesárea tiene más riesgo de trombosis y se puede producir una rotura uterina. “Es una complicación, rara, que se da en menos de un 1 por ciento, pero ocurre y es grave”, señala el doctor Martinez, quien reconoce que hoy la sociedad prefiere cambiar un mínimo riesgo potencial sobre la salud del bebé por el riesgo sobre la madre. Para este doctor, la futura madre no siempre conoce estos peligros, a pesar de que vienen especificados en el documento para el consentimiento informado que siempre deben firmar antes de la intervención.

El uso de la anestesia epidural está hoy muy extendido en los partos. Si piensas optar por ella y quieres saber cómo te la pondrán, en qué casos no es posible administrarla, qué  posibles efectos adversos puede tener o porqué a veces no hace efecto, sigue leyendo. Respondemos a todas tus dudas.

El dolor en el parto es hoy cosa del pasado. Gracias a la anestesia epidural (descubierta por un español, Fidel Pagel, en 1875) no hay ninguna necesidad de que la mujer cuando da a luz tenga que pasar por un calvario como antaño. A continuación te explicamos todo lo que te gustaría sor sobre esta anestesia, con la ayuda del doctor José horaria Calvo Vecino, jefe de Anestesiología y Reanimación del Hospital Infanta Leonor, de Madrid.

1. ¿CÓMO QUITA EL DOLOR?

La anestesia epidural se pone en la espalda con una aguja, pero tranquila: ese pinchazo no te dolerá, porque antes administran un anestésico local. La solución anestésica se inyecta en el espacio epidural, el que se encuentra antes de las cubiertas meníngeas que envuelven a la médula espinal, dentro de la columna vertebral.

Esa sustancia se distribuye por el espacio epidural e impregna las raíces nerviosas que salen desde la médula espinal y que son responsables de captar la sensibilidad y del movimiento desde el ombligo hasta los dedos de los pies. Según la cantidad de anestésico se pueden paralizar los movimientos de las extremidades inferiores del todo o sólo en parte. Como estos efectos desaparecen, el anestesista deja un pequeño tubo en el espacio epidural para administrar de forma continua el anestésico hasta  que el parto acabe o más tiempo, si es necesario.

2.      ¿CUANDO ME EA PONDRÁN?

En cualquier momento del parto, aunque se recomienda realizar una vez que se ha producido una dilatación de 3 o 4 cm. Esto ayuda a que la futura madre identifique entre una y otra contracción con y sin dolor. Esto es importante, porque el propósito de la analgesia es disminuir o abolir el dolor sin eliminar las contracciones que servirán para que la futura mamá ayude empujando con la pared abdominal a que su hijo salga. Seguir leyendo »